La Iglesia católica de Bélgica recibió en el último año 47 denuncias de abusos sexuales presuntamente cometidos por curas o religiosos, de los que la gran mayoría se produjeron hace más de 30 años, según el informe anual de la Conferencia de Obispos de Bélgica publicado este martes, que eleva a 1.392 el total de la última década.
La mayoría de las nuevas denuncias, registradas entre el 1 de julio de 2022 y el 30 de junio de 2023, las presentaron las propias víctimas en los “puntos de acogida” creados por la Iglesia en 2012, que en 2021 se separaron en centros para las diócesis de habla francesa y neerlandesa.
El 60% de los denunciantes son hombres y en el momento de señalar el abuso el 77% tenía más de 40 años, pero en el momento en el que se produjeron los hechos denunciados el 68% tenía menos de 18 años y cinco de las víctimas tenían menos de 10 años, indica el informe anual. Los presuntos agresores eran hombres y curas o religiosos, salvo dos agentes pastorales y un responsable de una institución cristiana, añade el informe.
