Algunas propuestas, pendientes de mucha concreción, se escucharon ayer, jueves, en París para financiar simultáneamente la lucha contra la pobreza y contra el cambio climático en el mundo en una cumbre organizada por el presidente francés, Emmanuel Macron, en la que se hicieron manifiestas ciertas fracturas Norte-Sur.
Macron, que logró reunir a más de 40 jefes de Estado y de Gobierno, en su práctica totalidad de países del Sur, en una conferencia de dos días en la que están representados un centenar de Estados, insistió en que el objetivo es conseguir lo que llama un “electrochoque de financiación pública”.
A sabiendas de que la llamada “cumbre por un nuevo pacto financiero” no tiene mandato para tomar decisiones, que en todo caso se tomarán en otras citas internacionales durante los próximos meses, Macron pidió “soluciones muy concretas” para reformar ya la financiación del desarrollo de forma que los países afectados puedan afrontar también las consecuencias del cambio climático.
