El Gobierno de Perú endureció este jueves las medidas contra los migrantes que intentan ingresar a su territorio de manera irregular, con la entrada en vigencia del estado de emergencia decretado en todas las zonas de frontera, en una de las cuales se abrió un foco de tensión con Chile.
Mientras que la medida no suscitó críticas internas, sino más bien apoyos ciudadanos y políticos, la situación en las diferentes fronteras se mantuvo en tranquilidad, con excepción de la sureña Tacna, en el límite con Chile, donde decenas de migrantes, en su mayoría de Haití, Colombia y Venezuela, protagonizaron trifulcas con agentes de la Policía Nacional.
En el momento de mayor tensión, lograron rebasar los controles de seguridad e ingresaron en el territorio peruano, donde la mayoría fueron detenidos por un contingente de agentes antidisturbios que llegó para reforzar al pequeño grupo que vigilaba el paso fronterizo.
Allí, un grupo de mujeres haitianas reclamó a los miembros de la Policía por bloquearles el paso.
Posteriormente, ciudadanos colombianos y venezolanos arrojaron piedras y objetos contra los agentes, mientras al otro lado de la línea fronteriza un contingente de los carabineros de Chile impedía que regresen hacia su país.
Los incidentes ocurrieron en el primer día del estado de emergencia decretado por la presidenta Dina Boluarte –quien responsabilizara a la migración del incremento de la criminalidad en su país– en distritos de departamentos fronterizos con Ecuador, Colombia, Brasil y Chile.
