Cuando un país europeo tan importante como Alemania prepara el camino para legalizar el cannabis, un órgano de la ONU advirtió este jueves que esa política aumenta el consumo entre los jóvenes, no reduce el mercado ilegal ni la criminalidad y, en general, es dañina para la salud pública.
En los últimos años Uruguay, Canadá, Malta y 19 Estados de EEUU., han aprobado el consumo recreativo de cannabis, una tendencia global que va en aumento pese a estar prohibido por los tratados internacionales contra las drogas.
En respuesta a esta situación, la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE), el órgano de la ONU que vela por el cumplimiento de las Convenciones internacionales sobre drogas, muestra en su más reciente informe, difundido ayer en Viena, su preocupación por los peligros que ve detrás de la legalización.
El empleo del cannabis, la droga más popular del mundo con unos 209 millones de consumidores, sólo está permitido en los tratados para investigaciones médicas y científicas, pero en ningún caso para fines recreativos.
