Panamá y la compañía canadiense First Quantum Minerals acuerdan reabrir la mina más grande de América Central cuyas operaciones estaban paralizadas por casi tres meses debido a disputas sobre impuestos y regalías.
El nuevo contrato, por 20 años de concesión renovables por un periodo similar contempla “ingresos mínimos” anuales de 375 millones de dólares para el Estado panameño.
El cese de actividades de la mina y del puerto Punta Rincón amenazaba con dejar sin trabajo a unos 8.000 empleados directos y contratistas, lo que generó protestas de trabajadores frente a edificios del gobierno en la capital panameña.
