Dos de los cuatro estadounidenses secuestrados el pasado viernes en Matamoros (noreste de México) fueron hallados muertos ayer, martes, informaron autoridades mexicanas, que sospechan que los captores –presuntos narcotraficantes– los confundieron con otras personas.
Los otros dos rehenes fueron rescatados con vida y entregados a autoridades estadounidenses en el puente fronterizo que une a las ciudades de Matamoros y Brownsville, en tanto los fallecidos serán repatriados “en las próximas horas” tras la autopsia, indicó Américo Villarreal, gobernador del estado de Tamaulipas.
Uno de los sobrevivientes, identificado solo como Eric N., sufrió una herida de bala en una pierna, mientras una mujer (Latavia N.) salió ilesa, dijo el Gobernador durante una rueda de prensa con el alto mando militar en México.
