Nicaragua declaró este jueves “traidores a la patria” a 94 opositores exiliados, entre ellos los escritores Sergio Ramírez y Gioconda Belli, despojándolos de su nacionalidad e inhabilitándolos de por vida a ejercer cargos públicos.
Además de Belli y Ramírez, quien fue vicepresidente del Gobierno sandinista de la década de 1980 que encabezaba el actual mandatario Daniel Ortega, entre los sancionados figuran el obispo católico Silvio Báez, los excomandantes guerrilleros Luis Carrión y Mónica Baltodano, y la activista de derechos humanos Vilma Núñez.
El presidente del Tribunal de Apelaciones de Managua, Ernesto Rodríguez Mejía, leyó ante medios oficialistas la resolución que despojó de la nacionalidad nicaragüense a las 94 personas consideradas “prófugas de la justicia”.
“Los acusados ejecutaron y continúan ejecutando actos delictivos en perjuicio de la paz, la soberanía, la independencia y la autodeterminación del pueblo nicaragüense, incitando a la desestabilización del país, promoviendo bloqueos económicos, comerciales y de operaciones financieras, todo en perjuicio de la paz y el bienestar de la población”, indicó el magistrado.
“Por estos hechos, a los acusados no se les puede considerar ciudadanos nicaragüenses”, añadió.
El secretario general de Naciones Unidas, Antonio Guterres, se expresó “alarmado” por la decisión, según su portavoz Stéphane Dujarric.
“GRAN HONOR”
La Oficina del Alto Comisionado de la ONU para los Derechos Humanos en América Central condenó “de la manera más enérgica esta nueva ola de violaciones a los DDHH”.
