Dos niños pequeños murieron después de que un autobús se estrellara ayer, miércoles, contra una guardería cerca de Montreal, y el conductor fue arrestado bajo sospecha de homicidio por lo que la Policía cree que fue un acto deliberado.
“Creemos que esto es deliberado, pero desconocemos el motivo”, dijo a la AFP Pierre Brochet, jefe de Policía de Laval, una localidad en las afueras de Montreal donde ocurrió la tragedia.
El conductor, de 51 años, detenido poco después de los hechos por “homicidio y conducción temeraria”, estaba siendo interrogado por la Policía en la tarde de este miércoles, agregó Brochet. No tenía antecedentes penales.
Aún no ha sido formalmente acusado y las circunstancias de la tragedia siguen sin estar claras, dijo la Policía.
Fueron unos padres que acudían a dejar a sus hijos a la guardería los que dominaron al hombre, que aparecía “agitado” y estaba “medio desnudo”, según testigos.
