El gobierno de Francia anunció ayer una consulta pública para regular el sector de los “influencers” e impedir que engañen a sus seguidores con productos que promocionan.
Estas figuras destacadas de las redes sociales no siempre revelan sus relaciones con las marcas que muestran en sus mensajes. Esto suscitó polémicas y a veces incluso sanciones económicas.
La modelo Nabilla Benattia-Vergara, con millones de seguidores, por ejemplo, tuvo que pagar 20.000 euros (21.300 dólares) de multa por haber promocionado en 2018 en Snapchat servicios bursátiles, sin mencionar que estaba remunerada por ello.
