China levantó ayer las cuarentenas obligatorias para los viajeros internacionales llegados a su territorio, terminando con casi tres años de autoaislamiento a pesar de que el país batalla contra una nueva explosión de contagios.
El mes pasado, Pekín empezó a desmantelar la restrictiva estrategia de covid cero basada en confinamientos, pruebas masivas y cuarentenas, que permitió contener el virus, pero también frenó la economía y provocó importantes protestas.
Este domingo, los primeros viajeros que llegaban mostraban su alivio por no tener que llevar a cabo estas cuarentenas obligatorias.
En el aeropuerto internacional Pudong de Shanghái, una mujer llamada Pang dijo que estaba muy ilusionada con el cambio.
“Es un paso necesario creo. El covid se ha normalizado ahora y después de estos obstáculos, todo será fácil”, dijo.
