Los países reunidos en la conferencia de Biodiversidad de la ONU en Montreal se acercaban ayer, domingo, a cerrar un acuerdo para proteger el 30% del planeta y comprometer 30.000 millones de dólares en ayuda anual en la próxima década para que las naciones en desarrollo salven sus ecosistemas.
Las difíciles negociaciones para sellar un “pacto de paz por la naturaleza” llegaron a un momento decisivo cuando China, que preside la cumbre, presentó un texto de compromiso que no conformó a los países del sur en el tema del financiamiento.
Los países deben llegar a un consenso el lunes sobre lo que será la hoja de ruta para la próxima década para detener la acelerada pérdida de especies y la degradación de los ecosistemas.
El proyecto preliminar propone destinar “al menos 30.000 millones de dólares” en ayuda internacional anual para 2030.
