Irán ejecutó públicamente ayer, lunes, a un segundo condenado por su participación en las protestas que sacuden el país desde septiembre, pese a la indignación internacional por aplicar la pena capital a los implicados en las manifestaciones.
Majidreza Rahnavard, de 23 años, condenado a muerte por un tribunal de la ciudad de Mashhad (noreste) por matar a dos miembros de las fuerzas de seguridad y herir a cuatro personas, fue ahorcado en público y no dentro de la prisión, informó Mizan Online, la agencia de información de la judicatura.
Se trata de la segunda ejecución relacionada con las protestas y la primera pública en el contexto de las protestas desencadenadas por la muerte el 16 de septiembre de Mahsa Amini.
