Cientos de peruanos hicieron largas colas este sábado para conseguir oxígeno para familiares con covid-19, un bien que escasea desde hace un mes ante la segunda ola de la pandemia.
En San Juan de Lurigancho, populoso distrito del noreste de la capital, más de 200 personas esperaron en fila frente a una nueva planta abierta por la parroquia San Maros y la municipalidad de Lima, que entrega oxígeno medicinal en forma gratuita, observó un fotógrafo de la AFP.
El comprador debe presentar una orden médica y fotocopia del documento de identidad del paciente. En la planta hay vigilancia policial, como en casi todos los puestos de venta de oxígeno del país.
Los primeros que recibieron una recarga estaban en la fila desde el viernes en la tarde y durmieron en la calle.
Paralelamente, la televisión mostró una fila de más de 70 vehículos -entre autos, camionetas, camiones, minibuses y mototaxis- al costado de una carretera en Pisco, 234 km al sur de Lima, en espera de comprar oxígeno.
El Canal N dijo que algunos viajaron desde Lima a comprar, pero también desde Huancavelica (a 276 km) y Ayacucho (338 km).
Cada tanque tiene capacidad para 10 metros cúbicos de oxígeno a presión. En Pisco el metro cúbico vale siete dólares.
Según el gobierno, la demanda por oxígeno medicinal creció en 200% en Perú con la segunda ola de covid-19, que cuadruplicó los contagios y decesos respecto a diciembre.
Afuera de la empresa Criogás, en el Callao, la ciudad portuaria vecina a Lima, la gente hace fila hasta cuatro días por una recarga.
El dueño de Criogás, José Luis Barsallo, estableció estrictos controles de venta para deshacerse de los revendedores y empezó a recargar los tanques hasta la mitad para atender a más personas.
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