Con el sonido de fondo de los aviones despegando del aeropuerto de Ámsterdam, de donde partió en 2014 el vuelo MH17 de Malaysia Airlines derribado en el este de Ucrania, la primera sesión del juicio ayer fue una vuelta a la tragedia, reflejada en el rostro de los familiares de las 298 víctimas.
El presidente de esta sala del tribunal de alta seguridad de Schiphol, Hendrik Steenhuis, declaró que "los familiares tuvieron mucha paciencia" desde lo ocurrido, por lo que es hora de "hacer justicia", y lamentó que este será "un proceso judicial doloroso y emocional" durante el cual los familiares podrán "contar el dolor y el impacto que tuvo en ellos esa tragedia".
El caso del MH17 trajo una atención mediática mundial, con más de 450 periodistas nacionales.
