Los gobiernos locales de Pekín y Shanghái impondrán una cuarentena de 14 días a todos los viajeros que lleguen a sus ciudades procedentes de países o regiones "severamente afectadas" por la epidemia, como Corea del Sur, Japón, Irán e Italia, país en el que precisamente está el origen de los 7 casos registrados ayer en la provincia oriental china de Zhejiang.
El anuncio, que supone un cambio respecto a lo comunicado hasta ahora, se produce después de que China informase ayer de 11 nuevas infecciones fuera de la provincia de Hubei, de las que ocho correspondían a ciudadanos chinos que regresaron de un país extranjero.
