El Kremlin calificó ayer de "ilegales" las sanciones adoptadas por Estados Unidos contra Rosneft Trading, filial de la petrolera rusa Rosneft, y aseguró que estas no influirán de manera alguna en las relaciones de Rusia con el gobierno venezolano de Nicolás Maduro.
"Estas restricciones, que consideramos ilegales desde el punto de vista del derecho internacional, de ninguna de las maneras pueden influir en nuestra relaciones bilaterales con Venezuela", dijo en su rueda de prensa diaria Peskov.
El portavoz resaltó que, "por el contrario, estas (las relaciones con Caracas) se desarrollan y continuarán desarrollándose".
Sobre la filial de Rosneft, Peskov indicó que la compañía declaró que "estudia la posibilidad de defender sus intereses en los tribunales".
