Ciudadanos venezolanos relataron ayer en Bogotá a una delegación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) las violaciones de DD.HH. de las que fueron víctimas en su país y por las cuales tuvieron que huir a otras naciones, principalmente a Colombia.
La misión, encabezada por la presidenta de la CIDH, Esmeralda Arosemena de Troitiño, llegó a Bogotá un día después de que la aerolínea Copa no les permitiera embarcar en Panamá con destino a Caracas para lo que sería su primera visita en 17 años a Venezuela, y mañana se trasladará a Cúcuta, principal paso fronterizo de Colombia con ese país.
Entre las denuncias que recibieron a puerta cerrada está la de que 129 diputados fueron objeto de torturas, amenazas, arrestos arbitrarios e incumplimiento de las garantías procesales durante investigaciones, entre otras, según la CIDH.
