Los ensayos clínicos que se realizaban de una vacuna contra el virus de inmunodeficiencia humana (VIH) fueron interrumpidos porque las evidencias recogidas indican que no era efectiva para prevenir la transmisión del virus.
El Programa de Naciones Unidas del VIH/sida (Onusida) indicó que esta decisión le fue comunicada por los Institutos Nacionales de Salud de Estados Unidos.
Durante los ensayos no se encontraron indicios de que la vacuna no fuese segura, pero en cambio el análisis de los datos señalaba que no se estaban obteniendo los resultados buscados.
Los ensayos se estaban realizando en 14 lugares de Sudáfrica con la participación de 5.400 personas entre los 18 y 35 años que no tenían el VIH y que estaban siendo seguidas durante un periodo de 18 meses.
Los participantes recibieron seis inyecciones a lo largo de igual número de meses, con algunos que recibían la verdadera vacuna y otros un placebo.
