Una resolución judicial emitida por el juez Víctor Zúñiga devolvió ayer a prisión preventiva a la líder opositora peruana Keiko Fujimori, quien deberá cumplir un nuevo encierro de 15 meses, hasta abril de 2021, mientras es investigada por cuatro delitos, entre ellos el lavado de activos. La hija del expresidente Alberto Fujimori dijo que acudirá a organismos internacionales ante lo que considera como un acto de “venganza política”.
El magistrado afirmó que la prisión preventiva cumple con los estándares de proporcionalidad referidos, pues resultara idónea, adecuada, necesaria y proporcionalmente estricta.
Zúñiga dijo que Fujimori estaría involucrada en el delito de lavado de activos cuando fue legisladora (2006-2011) y cuando habría intentado ser la más importante funcionaria de la nación, en las campañas electorales de 2006 y 2011.
Minutos antes de la resolución, Fujimori ingresó a la sala de audiencias acompañada por su esposo, Mark Vito, y esperó a que el juez termine la lectura del fallo.
De inmediato, la Policía Judicial detuvo a la fundadora del partido Fuerza Popular para llevarla a la carceleta del Poder Judicial, donde se tramitará su ingreso en el penal de mujeres de Chorrillos.
Su abogada Giuliana Loza dijo que apelará la medida, mientras que el Ministerio Público, que había solicitado 18 meses de prisión preventiva, se declaró conforme con la resolución.
