El Senado de Estados Unidos culminó ayer los preparativos para un juicio político al mandatario Donald Trump, que técnicamente comenzó ayer, aunque se iniciará de facto el próximo martes, con el juramento del presidente del Tribunal Supremo y de los senadores, que harán de "juez" y "jurado", respectivamente.
La jornada fue tildada por los medios de comunicación nacionales de histórica, aunque posiblemente las venideras sean también históricas, ya que solo hay dos precedentes de jefes de Estado que se hayan enfrentado a un proceso similar en EE.UU., Bill Clinton (1993-2001) y Andrew Johnson (1865-1869).
El presidente del Comité de Inteligencia de la Cámara de Representantes, el demócrata Adam Schiff, que será el "fiscal" jefe, fue el encargado de leer los cargos políticos ante los senadores.
