Estados Unidos celebró ayer el día de Acción de Gracias con kilos de pavo sobre la mesa y un incómodo tema de conversación como guarnición en muchos hogares: el juicio político que podría enfrentar en las próximas semanas el presidente Donald Trump, y que divide profundamente a los estadounidenses.
Millones de estadounidenses se reunieron con sus familiares por primera vez en meses, y por mucho que trataran de evitarlo, era probable que la política acabara por colarse en sus conversaciones durante el banquete.
