La conexión a internet comenzó a ser restaurada ayer, aunque de modo lento y parcial, tras seis días de bloqueo para evitar la organización de protestas en Irán, donde las autoridades dieron por zanjados los disturbios, de los que todavía hay, no obstante, coletazos.
El esperado regreso de internet, cuyo bloqueo nunca había sido tan prologado en el tiempo, es una señal de que las autoridades confían en que la ola de descontento desatada por la subida del precio de la gasolina está más o menos bajo control.
El presidente iraní, Hasan Rohaní, proclamó ayer la victoria sobre los disturbios, que derivaron pronto en críticas contra el sistema teocrático iraní, pero el hecho de que internet siguiera cortado generaba mucha incertidumbre.
Las autoridades no ofrecieron todavía una cifra de víctimas mortales en las protestas y disturbios de los últimos días, pero, se estima que pueden llegar a un centenar.
