El presidente de Brasil, el ultraderechista Jair Bolsonaro, comenzó a tejer junto a sus aliados un nuevo partido tras abandonar el martes la formación con la que llegó al poder en las elecciones del pasado octubre.
El Mandatario brasileño, de 64 años, rompió sus lazos con el Partido Social Liberal (PSL) tras las fisuras en el seno de la formación, desgastada por las divergencias entre sus dirigentes y las sospechas de corrupción.
Bolsonaro pretende ahora fundar una nieva sigla, la "Alianza por Brasil", pero tiene por delante un largo y engorroso camino en el Tribunal Superior Electoral (TSE), el cual comienza con la recogida de 500 mil firmas distribuidas en al menos 9 de los 27 estados brasileños.
La duda que todavía está en el aire es si el partido estará listo de cara a las elecciones municipales del próximo año, las cuales podrían servir de termómetro para medir la fuerza política del capitán de la reserva del Ejército, en el poder desde el pasado 1 de enero y cuya popularidad ha caído con fuerza en los últimos meses.
