TEL AVIV. El centrista Beny Gantz, candidato a formar Gobierno en un Israel polarizado que no sale del bloqueo político, condenó ayer el "odio" y la "política de facciones" actual y enarboló el espíritu del primer ministro Isaac Rabin en la marcha conmemorativa por su asesinato a manos de un ultraderechista judío. "Rabin fue asesinado por política de facciones, por incitación, por odio. Veinticuatro años después y Rabin no está con nosotros, pero para nuestra desgracia, la incitación está sacando su fea cabeza", declaró.
