BEIRUT. El presidente libanés, Michel Aoun, admitió ayer que el país se encuentra en un momento crítico y prometió que se formará un nuevo Gobierno que recupere la confianza del pueblo y solucione los problemas económicos y de gestión por los que miles de personas protestan desde hace 15 días en las calles. Las amplias manifestaciones en Beirut y otros puntos del Líbano, forzaron la dimisión hace dos días del primer ministro, Saad Hariri.
