Una nueva oleada de protestas en Irak para pedir más servicios básicos y el fin del desempleo y la corrupción suma 74 muertos y más de 3.600 heridos en tres días de enfrentamientos entre los manifestantes y las fuerzas de seguridad, sin que se atisbe el fin de este movimiento.
Después de que a principios de mes una semana de manifestaciones con los mismos objetivos se saldase con 157 fallecidos, en esta ocasión la cifra desde su inicio el viernes por la mañana se eleva ya a 74, mientras que los heridos son 3.654, según los últimos datos de la gubernamental Comisión de Derechos Humanos.
Las víctimas se registraron en Bagdad y el centro y sur del país, la mayoría por gases lacrimógenos y disparos de los guardias de seguridad.
