Las fuerzas kurdas acusaron ayer de nuevo a los turcos y aliados de haber "violado" el alto el fuego "permanente" decretado en el norte de Siria y aseguraron que se defenderán, pero instaron a Estados Unidos a intervenir para que el cese de las hostilidades no caiga en saco roto.
"A pesar de nuestro compromiso y la retirada de nuestras fuerzas de toda la zona del alto el fuego, el Estado turco y sus facciones terroristas continúan violando el proceso de la tregua y siguen la guerra de exterminio en contra de nuestra gente y pueblos", afirmó en un comunicado Kino Gabriel, portavoz militar sirio.
Otro de los portavoces de esa alianza armada liderada por kurdos, Mustafa Bali, afirmó que el Ejército turco "ha estado atacando las aldeas de Assadiyeh, Mishrafa y Manajer con un gran número de mercenarios", como llama a los rebeldes sirios contrarios al Gobierno del presidente de Siria, Bachar al Asad, y respaldados por Turquía, que llevaban consigo "armas pesadas".
