Argentina inició ayer la cuenta atrás para las elecciones del domingo en medio de la tensión que dejó el último debate presidencial celebrado ayer, que avivó el enfrentamiento entre el peronista Alberto Fernández, favorito en los sondeos, y su principal adversario, el actual mandatario Mauricio Macri.
En los días que quedan hasta el inicio el viernes de la veda electoral, ambos postulantes buscarán rascar apoyos en el interior del país.
Mientras Fernández recaló ayer en varias localidades del sur de la provincia de Buenos Aires -el más disputado distrito electoral, que también celebrará comicios provinciales el día 27-, Macri viajó a la norteña Jujuy, donde su coalición renovó el poder en junio pasado.
Como ya ocurrió la semana pasada, tras el primero de los debates televisados, el día después del segundo se centró ayer en el análisis del cara a cara en los medios, donde se destacaron los fuertes cruces entre los dos principales adversarios, principalmente por los temas de corrupción y la crisis económica.
