El tenor español Plácido Domingo fue recibido ayer en Rusia entre algodones y con alfombra roja al presentar el concierto que dará este jueves en Moscú, en un encuentro con la prensa que le permitió eludir las acusaciones de acoso sexual de varias mujeres y su decisión de apartarse de los escenarios de EEUU.
Era la primera conferencia de prensa desde que se publicaran las denuncias de una veintena de mujeres por presunto acoso sexual cometido supuestamente por el artista en los años ochenta, pero los organizadores, temerosos de que el tenor pudiera sentirse ofendido y cancelar el concierto, no dieron pie a las preguntas difíciles.
Domingo fue acusado en Estados Unidos, a través de un medio de comunicación, de acoso sexual a 20 mujeres en los años 80, un escándalo que le llevó a dejar la dirección de la Ópera de los Ángeles.
