El Gobierno de Nicolás Maduro decretó un aumento del 375% del salario mínimo nacional, establecido en 300 mil bolívares soberanos, medida que los empresarios consideraron como un “paño caliente” e instaron a tomar medidas consensuadas para mejorar el ingreso de los trabajadores.
El presidente de la principal patronal de Venezuela, Fedecámaras, Ricardo Cusanno, dijo que el Ejecutivo nuevamente decretó "un aumento salarial inconsulto que viola todos los convenios firmados" por el país y que "no es sustentable en el tiempo".
"Son más de 47 aumentos salariales de manera inconsulta, de manera unilateral, que no han venido acompañados de políticas macroeconómicas consensuadas ni de políticas de incentivo a la producción consensuadas con los trabajadores", añadió.
