La Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) declaró al Estado de Chile responsable de vulnerar el principio de igualdad y la vida privada de Sandra Pavez, una profesora de religión a la que en 2007 se le prohibió dar clases por ser lesbiana, señaló ayer el Movimiento de Integración y Liberación Homosexual, entidad que representa a la docente.
Después de 11 años de investigación, la CIDH concluyó que el Estado chileno violó la vida privada y la autonomía de Pavez, el principio de igualdad y no discriminación, y también el acceso a la función pública y al trabajo en condiciones de igualdad.
Por estas razones, la Comisión denunciará a Chile ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, que resolverá las sanciones al Estado suramericano.
