El primer ministro británico, Boris Johnson, desafió ayer a la oposición a que presente una moción de censura contra él en el Parlamento, que reabrió sus puertas por orden judicial tras la clausura "ilegal" que había decretado el mandatario conservador.
Aunque el Gobierno no cuenta con una mayoría que lo respalde en la Cámara de los Comunes, los partidos opositores han rechazado hasta ahora convocar a un voto de confianza sobre el primer ministro, un proceso que podría desembocar en unas elecciones anticipadas.
Johnson, favorito en las encuestas, desea ese escenario, pero los partidos descartan unas elecciones hasta que la amenaza de un "brexit" sin acuerdo el próximo 31 de octubre haya pasado por completo.
