Miles de pasajeros varados en diferentes destinos y la activación de planes de contingencia en varios países de Latinoamérica y el Caribe dejó ayer la quiebra que anunció el turoperador británico Thomas Cook en un nuevo golpe a esa industria en la región.
El Gobierno de República Dominicana, uno de los principales focos de visitas en la zona, dijo que trabajará en consolidar más vías de llegada para visitantes europeos, que tradicionalmente llevaban junto la longeva multinacional, a través de relaciones con otros socios.
