La larga disputa legal sobre los restos de Francisco Franco terminó ayer con la decisión del Tribunal Supremo español de avalar el plan del Gobierno de exhumarlos del monumento nacional donde están enterrados y llevarlos a un cementerio próximo a Madrid, en oposición a la familia del dictador.
En una decisión unánime de los magistrados de la sala que estudió el caso, el Supremo rechazó el recurso de los nietos de Franco y respaldó el proyecto gubernamental para sacar al dictador, fallecido en 1975, del monumento del Valle de los Caídos y enterrarlo en el cementerio de El Pardo-Mingorrubio, a las afueras de la capital española.
La decisión judicial, cuyos detalles se conocerán los próximos días, desestimó también el deseo de los nietos de Franco de que los restos fueran vueltos a enterrar en la catedral de la Almudena, en el centro de Madrid.
