Más de 200 representantes académicos, indígenas y de ONG instaron ayer a los Gobiernos y las grandes empresas a "abordar con urgencia la crisis climática" para "garantizar la supervivencia de la humanidad".
Después de invitar a los participantes a tomar tres inspiraciones y espiraciones profundas para relajarse y sentir la conexión entre los humanos y la naturaleza, para trabajar por el futuro del planeta, y de escuchar una canción tradicional de los nativos de Norteamérica, dio comienzo la "Cumbre de los Pueblos sobre el Clima, los Derechos y la Supervivencia Humana".
Esta reunión, que se celebra en Nueva York, cinco días antes de la Cumbre sobre Acción Climática de la ONU, tiene como objetivo "generar aún más potencia, energía y recursos" para impulsar "un movimiento de masas conectado, diverso y orientado hacia la acción para vencer la emergencia climática, poniendo en el centro de sus soluciones a las personas y los derechos humanos".
Por eso, redactaron una declaración conjunta en la que instan a "actuar ya" y a hacerlo con "ambición".
Luis Alfonso de Alba, el enviado especial de Naciones Unidas para la Cumbre del Clima, intervino en la apertura de las reuniones para subrayar, precisamente, "la necesidad de concentrarse en la acción".
"Hemos gastado muchos años negociando, tratando de identificar las mejores opciones", dijo De Alba, antes de insistir en que si no se actúa inmediatamente, como advierten las recomendaciones de la ciencia, "no solo ponemos en peligro la vida de nuestros hijos y nietos, sino la nuestra".
