Autoridades del sur de California anunciaron ayer que las pruebas de una innovadora tecnología genética familiar llevaron a identificar al sospechoso de haber secuestrado y asesinado a una niña que desapareció en la ciudad de Torrance hace 47 años.
La Policía identificó a Jake Edward Brown, quien murió en 2003 en Arizona, como el supuesto responsable de la desaparición y muerte de Terri Lynn Hollis, de 11 años, el Día de Acción de Gracias de 1972.
La última vez que se vio a la pequeña fue cuando esta salió de su casa en la ciudad de Torrance para dar un paseo en bicicleta.
