La paralización de la flota de los Boeing 737 MAX 8 debido a dos accidentes aéreos, a finales de 2018 y principios de 2019, cumplió ayer seis meses sin que el fabricante aeronáutico concrete una fecha para su vuelta al funcionamiento más allá del "cuarto trimestre" de este año.
El presidente de Boeing, Dennis Muilenburg, dijo que hay "progresos" en la mejora del software del 737 MAX, pero sus "versiones finales" siguen en pruebas, por lo que sigue situando la puesta en servicio "al principio del cuarto trimestre".
