El huracán Dorian, ahora de categoría 1, tocó brevemente tierra ayer con fuertes lluvias en Carolina del Norte (EE.UU.), dejando al menos 800 personas atrapadas en una isla y unas 200 mil sin electricidad, mientras Bahamas busca supervivientes al peor ciclón que haya enfrentado.
Debilitado después de su paso el archipiélago pero aún con peligrosos vientos de 150 kilómetros por hora, Dorian generó inundaciones y riadas tras impactar a primera hora en el cabo norcarolino de Hatteras, en el extremo sur de la larga isla barrera conocida como Outer Banks.
"Estamos muy preocupados, porque hay cientos de personas atrapadas en la isla de Ocracoke", justo al suroeste del cabo Hatteras, explicó el gobernador de Carolina del Norte, el demócrata Roy Cooper.
Calculó que hasta 800 personas podían estar atrapadas en esa isla de casi 25 kilómetros cuadrados, y recomendó a la gente que subiera al punto más alto de sus casas para evitar ser arrastrados en las posibles riadas.
Las olas del Atlántico superaron en apenas dos horas los dos metros de altura debido al impacto de Dorian e inundaron carreteras y hogares en la angosta isla.
SIN ELECTRICIDAD
En toda Carolina del Norte, más de 200 mil personas quedaron sin electricidad debido a la caída de árboles y postes eléctricos y otras 5.000 se despertaron en albergues después de evacuar sus viviendas, mientras unas 80 carreteras y autopistas quedaban inundadas, según las autoridades estatales.
La tormenta se había alejado a mediodía de la Outer Banks y se dirigía hacia la Bahía de Chesapeake, un estuario que divide los estados de Virginia y Maryland.
Estaba previsto que Dorian, que avanza a una velocidad de 34 kilómetros por hora, roce la mañana de hoy, sábado, el sureste de Nueva Inglaterra, en Massachusetts, para luego dirigirse a Canadá.
Aunque se esperan lluvias en Nueva Jersey y otros estados de EE.UU., la trayectoria hacia el noreste librará de un impacto directo a la mayor parte del litoral este de ese país.
BAHAMAS LLORA
Mientras su avance continúa, las autoridades de Bahamas, el territorio caribeño más afectado por Dorian con al menos 30 muertos y daños catastróficos, siguen buscando supervivientes con el tiempo en contra por el temor de que haya un problema de salud pública.
Dorian chocó Bahamas con categoría 5 y ocasionó la peor devastación que se tenga registrada en el país, destruyendo casas, avenidas y terminales, como casi la totalidad del aeropuerto de Freeport, la capital de Gran Bahama, y puertos en las islas Ábacos, que todavía no están aptos para recibir grandes embarcaciones.
Ante esa situación, el Gobierno tiene previsto hacer llegar a Gran Bahama y las islas Ábaco personal especializado y cámaras móviles frigoríficas para almacenar los cuerpos de los fallecidos por el paso del ciclón a principios de semana.
El ministro de Salud, Duane Sands, dijo en Nassau, capital de las Bahamas, que debido a la falta de cámaras se está embalsamando a los cadáveres "in situ", especialmente en las islas Ábaco.
Advirtió que la cifra de fallecidos incrementará, "por lo que hay que estar preparados" y el propio primer ministro del país, Hubert Minnis, ha advertido que lo ocurrido supone "una devastación para toda una generación".
