El presidente de Francia, Emmanuel Macron, llamó ayer a una "movilización de todas las potencias" para ayudar a sofocar los incendios que asolan la Amazonía.
"Debemos responder al llamado de los bosques (...), de la Amazonía, nuestro bien común (...) y por lo tanto vamos a actuar", declaró el jefe de Estado, en un discurso al inicio de la cumbre del G7 en Biarritz (suroeste de Francia).
Horas antes, el mandatario francés, en un mensaje televisado, Macron subrayó que la Amazonía es un "bien común".
"Vamos a lanzar no solo un llamamiento, sino una movilización de todas las potencias que están aquí, en asociación con los países de la Amazonia, para invertir en primer lugar para luchar contra esos incendios en marcha", dijo.
Macron añadió que se quiere invertir también en la reforestación y para permitir a sus pueblos autóctonos y a las ONG desarrollar actividades adecuadas para "preservar ese tesoro de la biodiversidad". Esos incendios se han colado en el último momento en la agenda de la reunión, que junta hasta el lunes a los líderes de Francia, Alemania, Reino Unido, Italia, Estados Unidos, Canadá y Japón, después de que señaló el jueves 22 de agosto que suponen "una crisis internacional".
El presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, consideró poco después que Macron busca provecho político personal con su decisión de abordarlo.
Brasil comenzó ayer a desplegar a 44.000 militares en la vasta región Amazónica para combatir los incendios forestales de esta área que han puesto en jaque al Gobierno de Jair Bolsonaro, criticado internacionalmente por no haber reaccionado a tiempo. El Ministerio de Defensa informó que aumentó a seis el número de estados amazónicos que ya han formalizado la petición de envío de equipos de las Fuerzas Armadas, que deberán actuar al lado de las autoridades locales para contener a las llamas que devoran parte del bosque tropical.
