Los 147 migrantes a bordo del barco de la organización española Open Arms se dirigen ya a la isla italiana de Lampedusa, después de que la Justicia italiana les haya permitido entrar en aguas territoriales y haya cancelado la prohibición del ministro del Interior, Matteo Salvini.
El barco se dirigía ayer a las costas de Lampedusa, que es el puerto más cercano, con la "intención de permanecer en estas aguas territoriales, pero no desembarcar", ya que la autorización para que los rescatados y la tripulación pisen tierra es competencia de Salvini, en su condición de ministro del Interior.
