Los aspirantes a la Presidencia de Argentina realizaron ayer sus últimos actos de campaña para las primarias del próximo domingo, a la caza de los votos de un electorado altamente polarizado y sensible al ciclo recesivo que vive la economía del país.
El presidente argentino, Mauricio Macri, quien busca la reelección, y el peronista Alberto Fernández, quienes según las encuestas acapararán casi ocho de cada diez votos, centraron sus últimos esfuerzos en los dos mayores bastiones electorales del país.
Macri, candidato del frente Juntos por el Cambio, eligió cerrar su campaña en Vicente López, localidad de la provincia de Buenos Aires, un distrito que concentra el 36,9 % en el padrón nacional.
"Queremos seguir transformando la Argentina porque sabemos que falta, pero también sentimos que lo que hemos logrado nos tiene que llevar a seguir recuperando la autoestima y darnos energía para seguir con la segunda etapa", dijo Macri en el acto, en el que estuvo acompañado, entre otros, por su candidato a vicepresidente, el senador peronista Miguel Ángel Pichetto.
