La Intendencia de Santiago de Chile negó ayer la autorización a una marcha contra los inmigrantes convocada para el próximo domingo por organizaciones de ultraderecha, algunas de las cuales habían llamado a sus seguidores a asistir armados a la manifestación.
"Creemos que esta marcha no reúne las condiciones para garantizar el cuidado de nuestros ciudadanos", dijo en una rueda de prensa la intendenta de la capital chilena, Karla Rubilar.
Por eso "hemos tomado la decisión de rechazar la solicitud de esta marcha", añadió la autoridad.
