La deforestación de la Amazonía se agravó en julio en Brasil, donde se produjo un aumento del 278% en relación al mismo mes de 2018, en un momento en el que el Gobierno del presidente Jair Bolsonaro insiste en explotar económicamente el considerado pulmón del planeta.
De acuerdo con la proyección del Instituto Nacional de Pesquisas Espaciales, que capta datos mensuales a través de un sistema de alertas de alteraciones en la cobertura forestal de la Amazonía, la deforestación pasó de 596,6 kilómetros cuadrados en julio de 2018, a 2.254,8 kilómetros cuadrados en el mismo mes de este año.
A pesar de las alertas que evidencian el incremento de la deforestación en el pulmón del mundo, el Gobierno del líder de la ultraderecha brasileña insiste en explotar las selvas amazónicas al avalar la legalización de la minería artesanal ilegal, incluso en reservas indígenas.
