De los 2.671 casos confirmados de ébola en las provincias congoleñas de Kivu del Norte e Ituri, 718 son niños y más de la mitad de estos son menores de cinco años, según el especialista en salud del Fondo de la ONU para la Infancia, Unicef, Jerome Pfaffman.
"Los colegas y las comunidades están luchando contra la epidemia sin descanso, pero necesitamos desesperadamente el apoyo de la comunidad internacional", declaró este experto.
De acuerdo con este especialista, por ejemplo, el último día que estuvo desplazado en la región noreste –donde el ébola se ha cobrado ya 1.790 vidas, según los últimos datos de la Organización Mundial de la Salud (OMS)– se registraron 12 nuevos casos.
De ellos, solo la mitad viven y pudieron conseguir tratamiento, mientras que los otros siete murieron en sus comunidades.
