La ONU informó ayer que más de 12 mil niños fueron asesinados o amputados el año pasado en conflictos armados, “el número más alto” desde 2005, advirtió la representante especial del secretario general de Naciones Unidas para la Infancia y los Conflictos Armados, Virginia Gamba.
Subrayó, en una rueda de prensa en Nueva York, que el número de violaciones graves de los derechos de los niños reportadas en 2018 es la cifra más alta, con 24 mil casos.
La representante argentina insistió en la gravedad de la situación y apuntó que debido a la dificultad de trabajar en esos escenarios y al reducido tamaño de los equipos, calculaba que su agencia solo puede “verificar el 30 por ciento” de las violaciones que tienen lugar.
“Creo que es un 30 por ciento lo que estamos verificando en este momento y lo que tenemos la posibilidad de hacer. Necesitamos más recursos”, insistió.
