El líder de la oposición extraparlamentaria rusa, Alexéi Navalni, fue devuelto ayer a prisión contra la opinión de sus médicos personales, que aseguran que el político sufrió una intoxicación entre rejas con una "sustancia química desconocida", por lo que su vida corre peligro.
"Esto lo han confirmado los médicos (personales de Navalni), es la opinión de Alexéi y también la mía. Fue efectivamente una sustancia química", aseguró a la prensa Anastasía Vasílieva, la médico del opositor, frente al Hospital 64 de la capital rusa.
El ingreso urgente el domingo de Navalni en el hospital después de encontrarse mal en prisión, sufrir una reacción alérgica aguda, problemas de visión y sarpullidos en gran parte del cuerpo, levantó todas las alarmas.
