La Agencia de la ONU para los Refugiados (Acnur) exigió ayer a la Unión Europea (UE) que reanude las operaciones de rescate marítimo y reconozca el importante papel de las ONG en estas labores, después de que al menos 150 migrantes desaparecieran el jueves cerca de la costa libia, en el peor naufragio en la zona en dos años.
"Las ONG son cruciales en las operaciones de búsqueda y rescate, y sus esfuerzos no deben ser estigmatizados ni criminalizados, pero además debe haber buques estatales de salvamento de la UE en el Mediterráneo", declaró el portavoz del ACNUR, Charlie Yaxley, en una rueda de prensa en Ginebra.
"El naufragio en Libia muestra una vez más lo urgentes que son nuestras peticiones a Europa y otros gobiernos para que se restablezcan las operaciones de rescate y se ayude en el sufrimiento de miles de refugiados y migrantes atrapados en el conflicto libio", insistió.
Yaxley subrayó que de confirmarse la cifra de más de 150 muertos en el naufragio se trataría del peor ocurrido en el Mediterráneo desde mayo de 2017.
Por ahora se recuperaron más de una treintena de cadáveres.
El accidente se produjo a unos nueve kilómetros de la costa de Libia, cuando la embarcación de madera en la que viajaban entre 250 y 300 migrantes, en su mayoría procedentes de Eritrea y Sudán, comenzó a tener problemas en el motor y a hundirse.
