La incapacidad de llegar a un acuerdo entre los socialistas españoles y la formación de izquierdas Unidas Podemos (UP) culminó ayer con el segundo fracaso del candidato Pedro Sánchez para ser investido como presidente del Gobierno, lo que acerca la posibilidad de unas nuevas elecciones.
Después de 48 horas vertiginosas de ofertas y contraofertas entre ambos partidos para cerrar un Gobierno de coalición, Sánchez cosechó otra negativa del Congreso a su investidura, con 124 votos a favor, 155 en contra y 67 abstenciones, con lo que no alcanzó la mayoría simple (más síes que noes) que necesitaba.
La votación tuvo lugar tras un corto debate protagonizado por un duro intercambio de reproches entre los dirigentes socialistas y el líder de UP, Pablo Iglesias, quienes se acusaron mutuamente por el fracaso de las negociaciones para ese Ejecutivo de coalición, que hubiera sido el primero de la democracia reciente en España.
