"¡Envíenla de vuelta! ¡Envíenla de vuelta!". Los últimos cánticos racistas contra una congresista musulmana en un acto electoral del presidente de Estados Unidos, Donald Trump, avivaron ayer la tensión y la polarización política de cara a las elecciones del próximo año.
Los lemas fueron coreados por los seguidores de Trump en un acto de campaña del gobernante ayer en Greenville (Carolina del Norte), después de que el mandatario cargara contra la legisladora Ilhan Omar, una joven musulmana nacida en Somalia que representa en el Congreso de EE.UU. a uno de los distritos de Minesota.
Trump evitó sumarse al coro de voces, pero se mantuvo en silencio con una sonrisa cómplice.
Poco después, de regreso a Washington, el presidente alabó a los asistentes.
"Qué multitud y qué gran gente. El entusiasmo va a acabar con nuestros rivales de la izquierda radical", afirmó Trump en Twitter.
Algunos congresistas republicanos lamentaron lo sucedido, entre ellos el líder de la minoría republicana en la Cámara Baja, Kevin McCarthy, quien dijo que esos cánticos "no tienen lugar en el Partido ni en el país".
En cambio, el líder de la mayoría republicana en el Senado, Mitch McConnell, se limitó a pedir que se "rebaje el tono de la retórica en el país", y se deje de usar "de manera rutinaria" la palabra "racismo", sin condenar los cánticos.
"Aquí la cuestión es (...) ¿dónde quieren llevar a EE.UU.? Quieren convertir a EE.UU. en un país socialista", subrayó McConnell en declaraciones a los periodistas en el Capitolio.
Mientras, Kamala Harris, senadora demócrata y una de las favoritas a la candidatura presidencial de su partido, calificó las declaraciones del mandatario de "viles, cobardes y xenófobas".
"Es racista. Ensucia la oficina del presidente (...) Es hora de sacar a Trump del cargo y unir al país", remarcó Harris.
La controversia fue creciendo desde que el pasado domingo Trump atacara a un grupo formado por cuatro jóvenes congresistas demócratas, conocido como "La brigada" ("The squad") y que integran la latina Alexandria Ocasio-Cortez, la afroamericana Ayanna Pressley, junto a las musulmanas Rashida Tlaib y la mencionada Omar.
Las congresistas son parte del ala más progresista del partido demócrata y lanzaron ambiciosas propuestas con escaso recorrido legislativo, como el multimillonario "Nuevo Pacto Verde" para combatir la crisis climática o un plan público de cobertura de salud universal.
