El Mercosur celebró ayer en Argentina el nuevo impulso que le da el reciente acuerdo con la Unión Europea (UE), un ímpetu que el presidente de Brasil, Jair Bolsonaro, promete mantener vivo para ganar nuevos mercados y agilizar la dinámica interna del bloque suramericano.
Tras varias cumbres con sabor a poco y no exentas de reclamos cruzados entre los socios, la celebrada ayer en la ciudad argentina de Santa Fe evidencia que el Mercosur logró salir de la inercia de los últimos tiempos y dar un salto que todos los presidentes del bloque califican como "histórico".
Todos los laureles se los llevó el anfitrión de la cita, Mauricio Macri, en cuya presidencia semestral en el Mercosur (Argentina, Brasil, Paraguay y Uruguay) se logró sellar la alianza estratégica con la Unión Europea (UE) tras casi 20 años de arduas negociaciones.
"El acuerdo con la UE es fruto de un trabajo colectivo, en el que demostramos vocación y compromiso al más alto nivel. Debemos sentirnos orgullosos de haber perseguido este objetivo sostenidamente", dijo Macri, antes de pasar el testigo del bloque a Bolsonaro.
El argentino, que en octubre próximo buscará la reelección, fue felicitado por todos sus colegas, quienes coincidieron en que el pacto de la UE consolida la posición de los suramericanos para acelerar las negociaciones en curso con otros bloques y países y profundizar el acercamiento con la Alianza del Pacífico (Chile, Perú, Colombia y México).
"Debemos avanzar con optimismo hacia la concreción de los demás acuerdos que estamos negociando con Canadá, Corea del Sur y la Asociación Europea de Libre Comercio (EFTA), que quedarán bajo el liderazgo del presidente Bolsonaro", afirmó el presidente paraguayo, Mario Abdo Benítez.
Bolsonaro, quien asume por primera vez la titularidad del bloque fundado en 1991, dijo que la agenda externa será una de sus prioridades, junto con la revisión del arancel externo común que rige en la unión aduanera desde hace 25 años y la reforma institucional del bloque para hacerlo más moderno y ágil.
